Este proyecto es parte de la estrategia de cooperación implementada por el PNUD para contribuir con el país en la formulación, realización y evaluación de políticas de desarrollo socio productivo y lucha contra la pobreza.
Con motivo de la adopción del Año Internacional del Microcrédito en 2005, el entonces Secretario General de las Naciones Unidas Kofi Annan, señaló:
"la cruda realidad es que la mayoría de la gente pobre del mundo todavía no tiene acceso sostenible a los servicios financieros, bien sea ahorros, crédito o seguros. El gran desafío que enfrentamos es abordar las restricciones que excluyen a la gente de su plena participación en el sector financiero. Juntos podemos y debemos construir sectores financieros incluyentes que ayuden a la gente a mejorar sus vidas."
Entonces ¿cómo se pueden desarrollar sistemas financieros inclusivos que ayuden a la gente a salir de la pobreza?
Los microcréditos son herramientas que, cuando se utilizan bien, contribuyen a mejorar las condiciones de vida de las personas: a partir de un pequeño préstamo las mujeres y los hombres que desarrollan emprendimientos de pequeña escala pueden adquirir insumos y/o capital para expandir sus negocios y mejorar sus ingresos.
Diferentes estudios sobre el tema demuestran que al aumentar sus ingresos, muchas personas pueden acceden a una mejor alimentación, salud y educación. Y esto, en muchos casos, genera una revalorización de la autoestima que impacta positivamente en las relaciones que se establecen al interior de la familia y en la comunidad.
Cuando el microcrédito se dirige especialmente a mujeres que reparten su tiempo entre las obligaciones laborales, domésticas y familiares, los efectos de los sistemas financieros inclusivos tienen la potencialidad de amplificarse aún más, contribuyendo particularmente a la autonomía económica.
En Argentina, del mismo modo que en otros países en desarrollo, existe un amplio consenso al señalar que tanto la falta de capacidad institucional como de recursos humanos especializados en microfinanzas son importantes restricciones para que mayor cantidad de gente tenga acceso a servicios financieros incluyentes. Es por ello, que el proyecto tiene como uno de sus principales objetivos conformar organizaciones de microcréditos con capacidad de autogestión y comprometidas con la población local. Por otra parte, dado que las deficiencias en la gestión comercial y productiva son también obstáculos significativos que deben sortear las microempresas, el proyecto provee capacitación y asistencia técnica para que sus titulares, además de mejorar los ingresos puedan desarrollar procesos productivos que resulten más eficaces y armónicos desde el punto de vista social y ambiental.
De esta manera, los microcréditos son herramientas educativas útiles para fortalecer una cultura emprendedora que mejore la vida de las personas y sus comunidades. Son, a su vez, herramientas de desarrollo con capacidad para promover la expansión de actividades productivas de pequeña escala, la igualdad de género y el cuidado del medioambiente.

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